No hay mayor desafío para una dieta para intentar comer de manera equilibrada sin aumentar el peso durante esta época del año. Se acerca ya la época de aligerar la ropa y empieza el momento de “los banquetes”. Sino es un fin de semana, es otro.
Hay que enfrentarse a las exquisiteces, que puedes disfrutar en una celebración, pero teniendo en cuenta que la mayoría de platos y bebidas que puedes encontrar en dichos banquetes tienen muchas calorías. ¡Socorro mi operación bikini!
Sin embargo, hay modos de celebrar sin romper tu plan para estar apunto este verano. Descubre cómo hacerlo en días de fiesta.
Un día es un día
Seguramente no desearás echar por la borda, todo el esfuerzo que has hecho, tan sólo por un par de días de fiesta. Sin embargo, las fiestas, en cualquier época del año, representan un desafío para cualquierdieta.
Un día es un día…pero entre bodas, comuniones y cumpleaños este mes ya llevas 5 ó 6. El espíritu festivo tiende a relajarnos de las tensiones cotidianas y al mismo tiempo, puede distraerte de tu propósito de mantener el peso o mantenerte en forma. Además, tu organismo se ha acostumbrado a una ingesta limitada de calorías y cualquier incremento por encima de tu gasto calórico, se convertirá fácilmente en grasa. Que hago!!!!
Los trucos
Controlar lo que comes en un día de celebración, no es tan difícil, ten en cuenta estos consejos:
Ni pienses en la posibilidad de ayunar todo el día, para luego desquitarte en el festín. Es lo peor que podrías hacer. Mantén tus comidas habituales, así evitarás llegar a la fiesta con mucho apetito y arrasar con todo.
Llega el pica-pica, controla lo que comes. La mejor manera de ser consciente de lo que se come es coger un plato y servir en el todo lo que comerás de entrante. Sírvete el plato de lo que más te apetezca en pequeñas porciones, solo una vez y recuerda que queda mucha comida por delante.
Son días de beber bebidas alcohólicas y con azúcar, por lo que es mejor evitarlas. Busca opciones sin azúcar, zero y bajas en alcohol. Piensa en la última vez que acabaste bailando encima de la mesa o con la corbata de tocado. En caso que no puedas resistir a la tentación, empieza con un gran vaso de agua para quitarte la sed y repítelo entre copa y copa. Así agua-copa-agua… Sin darte cuenta beberás la mitad. Tu línea y tu hígado te lo agradecerán.
Llega el menú. Recuerda que no es “obligatorio“ acabarse el plato y que resulta poco glamuroso mojar pan y robarle el bollo al de tu lado, por mucha confianza que haya. En resumen, evita repetir aunque sea de pan y cuidado con las salsas.
Postre, no alargues la sobremesa. Es el momento en que llegan los dulces, helado, pastel, chocolate…Pequeñas porciones, sé generoso y comparte, levántate de la mesa y aprovecha para saludar.
¡A bailar se ha dicho! Quemarás de ese modo unas cuantas calorías y podrás tener cierto crédito, si ingieres algunas calorías por encima de las habituales.
El día de después
Compensa, el día de después es el día perfecto para la “ligereza”. Si el cuerpo no acompaña, escúchalo, comida ligeray mucho agua.
Ya lo sabes, este mes no tiene por que suponer ningún problema dentro de alimentación. Así que a disfrutar y ¡que vivan los novios!
Nos plantamos delante del armario y surge la pregunta del millón… ¿Qué me pongo? Lo mismo nos pasa cuando tenemos que cocinar… ¿Qué voy a comer hoy? Tener el plato en la mesa y no tener que pensar cada día en eso nos facilitaba la vida. Cuando, por primera vez, tenemos que responder a esa pregunta nosotros solos nos damos cuenta del esfuerzo que supone.
Vivimos de forma rápida, vamos de un lado para otro con prisas, tenemos la cabeza en mil lugares a la vez. Esto ha dado lugar a la cocina preparada. Nos saca de apuros, nos responde a la pregunta y nos agiliza la vida. ¿Qué más podemos pedir? Descubre los trucos de una cocina rápida, sencilla y saludable.
No siempre lo hemos tenido tan fácil. Hace tan sólo medio siglo que existen los platos precocinados. Fue en el 1954 cuando un estadounidense llamado Gerry Thomas empezó a comercializar los primeros productos preparados. Principalmente, eran sopas que se calentaban al horno o en el microondas. El invento se hizo tan popular que la famosa empresa Campbell compró la idea y de allí nació el mítico bote de sopa de Andy Warhol.
La cultura del precocinado nos llega hasta hoy. Tanto es así que podemos decir que vivimos en la era de la comida preparada. Así lo demuestras las cifras: en los últimos años en España ha aumentado un 30% en lo que son hortalizas y legumbres, pero en el caso de las sopas, ¡ha llegado hasta un 85%!
Lo cierto es que este tipo de cocina ya no tiene límites. Hoy en día podemos encontrar de todo: desde el típico pollo al ast que tanto nos facilitan las comidas del domingo, ¡hasta calçots! Y esto no es todo: lo último de lo último son los llamados alimentos autocalentables. Son latas de comida en conserva que se calientan solas. Sí, ¡solas! Sin microondas, ni horno, ni paella… Esto es posible porque incorporan el sistema de calentado a la lata de aluminio y, a través de un sistema exotérmico provocado por una reacción química, después de apretar un botón que activa esa reacción, en 15 minutos, ya tienes tu comida lista. Su interior puede llegar hasta 90º. Increíble, ¿verdad?
Pero, ¿es saludable sustituir la cocina tradicional por la que ya está preparada? Nuestra especialista en nutrición, Elena Maestre, asegura que es igual de sano que un plato que cocinamos nosotros mismos en nuestra cocina, siempre y cuando tengamos la seguridad de que la materia prima con la que se ha preparado es de buena calidad. Por eso es muy importante saber qué productos tenemos de base.
Otro aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de consumir platos preparados es el momento de calentarlos en el microondas. Hay que vigilar el recipiente que usamos para calentarlos. Si es de vidrio no hay problema, pero si es de plástico hay que vigilar porque existen plásticos que no cumplen las condiciones para ser irradiados en un microondas y lo que provocan es que parte de los plásticos del recipiente pasen al alimento que estamos calentando. Así que, ante la duda, ¡mejor un plato de cristal antes que un tupper!
Este problema no lo tienen en la Rostisseria Ramon, una cadena de platos cocinados, que cuentan con una parada en La Boqueria. Ellos utilizan un plástico especial para que sus clientes puedan calentarlo directamente en el microondas. Diego Arcos, socio propietario de la cadena, nos cuenta que su filosofía de trabajo es la de ofrecer cocina tradicional catalana, de alta calidad y preparados con productos de identidad catalana. Apunta que hoy en día la cocina preparada facilita mucho el ritmo de vida que llevamos y brinda la oportunidad a estudiantes o personas que no saben cocinar de comer platos muy elaborados y de calidad en su propia casa y sin necesidad de ir a un restaurante.
Ser estudiante y, por primera vez, vivir solo y tener que cocinar es un reto que, a muchos, asusta. Así fue como David Suriol, periodista y autor del libro “Cocina para estudiantes”, decidió escribir un manual de supervivencia con las claves para poder cocinar las cosas más básicas de una dieta habitual. A muchos les sacará de algún que otro apuro…
Sin duda, la cocina preparada es para algunos una alternativa y, para otros, una solución. Sea como sea, ¡siempre nos salvan de muchas!
Que la zanahoria va bien para ponerse morena, lo sabes. Pero hay muchos otros alimentos que te ayudarán a potenciar el bronceado y prolongarlo. ¡Prepara tu menú! Lo llenamos de vitaminas, antioxidantes y betacarotenos para que te broncees más rápido, de forma más segura, y por más tiempo. Una alimentación adecuada, nos puede ayudar a acondicionar nuestro organismo para que nuestra piel reciba los primeros rayos de sol.
Primero protégente
Lo más importante a la hora de conseguir un moreno duradero y saludable es la protección. Que un protector sea de numeración muy alta no quiere decir que no te pongas moreno. Toma el sol con protector solar superior a 30, te pondrás moreno igual sin “quemarte”( el conocido efecto guiri-gamba) y conseguirás un bronceado dorado siguiendo nuestros consejos.
Morena desde dentro
A la hora de mantener el morenito hay que ir más allá de los cuidados de la piel. Hay que nutrir el organismo correctamente con vitaminas y antioxidantes. Por eso, es muy importante mantener una alimentación rica en frutas y hortalizas, especialmente las rojas porque contienen betacaroteno, una sustancia que estimula la pigmentación de la piel y potencia el moreno.
Beta que?
Betacarotenos, es un pigmento vegetal que funciona como provitamina, es decir, sustancia precursora de la vitamina A. La vitamina A o retinol estimula la pigmentación y potencia el bronceado. Es la manera natural que tiene nuestra piel de protegerse de los rayos ultravioletas, es como poner gafas de sol a nuestra piel. De ahí, que a la hora de mantener el color tostado que tanto buscas sea bueno nutrir tu organismo con alimentos que los contengan.
Hay que echarle sal a la vida. Debemos darle sabor, para que sepa mejor. Y es que la vida no está para observarla, para mirarla desde fuera y contemplar su belleza. Su encanto está para comerlo a bocados, para mantenerlos en la boca y saborearlo muy despacio. Si no hay bastante con echarle sal, en México le echan picante. Por eso, una vez más, cruzamos el charco para llegar a América.
La cocina mexicana tiene sus orígenes, en gran parte en España, pero ha evolucionado con los aportes de los indios nativos. Es conocida, sobre todo, por sus famosos sabores fuertes y condimentados. La base de su cocina se centra en dos ingredientes: el maíz y el arroz.
En 2010, la gastronomía mexicana fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Tan importante es a nivel mundial que, en la pasada Fira Alimentaria Barcelona 2012 fue el país invitado. Motivos no nos faltan por querer conocer a fondo y de la mano de profesionales sus tradiciones culinarias.
Para conocer a fondo la cocina mexicana y salir de los típicos tópicos que hay alrededor de ella contamos con un ejército de mujeres mexicanas: Rosi Morales, experta en cultura de gastronomía mexicana; Mª Antonieta Torres Nieto, experta en Gestión del Patrimonio Culinario y Gastronómico; Margarita Torres, secretaria de la Junta de la Asociación Cultural Mexicano Catalana, Mexcat, y Cintia Rosado, coordinadora de los temas relacionados con gastronomía mexicana de Mexcat.
Y es que la cocina mexicana no sólo gira en torno al tequila, a los mariachis y a los nachos. Hay mucho más que eso. Sí es cierto que el picante está presente en muchos platos, o más bien platillos en mexicano. Sin embargo, también es verdad que hay muchos que no lo son. El chile forma parte de la cultura mexicana. Tanto es así que se les acostumbra desde niños: les dan golosinas con picante. Esto hace que el paladar y el estómago del mexicano estén mucho más acostumbrados a este sabor que otras personas.
Nos han hecho compañía durante las horas del patio, ratos que, a nuestro parecer de niños, eran tan perceptiblemente cortos. Han conseguido crear un misterio en torno a ellos, sorprendiéndonos, a veces para bien, otras para mal, al destaparlos y desvelar su contenido…
Cuando nos hemos hecho mayores, nos han ayudado a ahorrar tiempo, sacándonos de aprietos, agilizando el paso del tiempo. Lo que, sin duda, han hecho durante todas las etapas que nos han seguido es disfrutar de una comida, aunque corta y sencilla, apetitosa y sabrosa. Damos paso a nuestro acompañante de viaje, de horas muertas, de meriendas… ¡Los bocadillos!
Y la verdad es que nos encantan. Un estudio demuestra que a 7 de cada 10 españoles les gusta comer bocadillos, aunque no cada día. ¿Los más populares? Sin duda, ¡los de jamón serrano y tortilla de patatas!
Quan una cosa ens pertany, quan sabem que és nostre al 100%, ens oblidem del més important: donar-li el valor que es mereix. No som conscients del prestigi de la nostra gastronomia, del impacte que causa fora de les nostres fronteres. La cuina catalana és coneguda mundialment i nodrida per grans cuiners, populars arreu del món, que han aconseguit col·locar la nostra cuina, la de casa, a l’esglaó més alt de la gastronomia.
En Su Punto aprofita el dia de Sant Jordi, tan important per Catalunya, per posar sobre la taula les millors característiques de la nostra cuina. I no podíem fer-ho d’altre manera més que amb l’ajuda dels nostres invitats: el reconegut gastrònom i cantautor, Pere Tàpies; Anna Matamala, gerent del restaurantMatamala i que forma part de la Fundació Institut Català de la Cuina; Marc Puig-Pey, responsable de cuina del Departament de Salut i Hàbits Alimentaris de la Fundació Alicia; i l’Àvia Remei, l’àvia cuinera de Catalunya.
El que delimita l’espai geogràfic, històric i cultural de la nostra cuina és la llengua: la cuina catalana ha parlat i parla català i, aquesta és, sens dubte, la primera singularitat. Hi ha receptaris de cuina molt antics escrits en català, com el “Llibe de Sent Soví”, amb més de 600 anys d’història.
Llega el invierno y pensamos en nieve. Cuando aparece el otoño nos imaginamos el suelo cubierto de hojas. La primavera nos recuerda a las flores y el verano a una playa desierta. Pero hay algo más. Las frutas que comemos determinan la época del año en la que estamos. Así pues, si en la nevera encontramos medio melón o media sandía, sabemos que en la calle hace un calor espantoso, porque es verano. ¿Quieres saber cuáles son las frutas de temporada? ¡No te pierdas nuestro programa!
Estamos entrando de lleno en primavera y ya podemos encontrar una gran variedad de frutas y verduras. Y es que las fruterías lucen un precioso escaparate estos días. Aunque ahora ya es posible encontrar durante todo el año todo tipo de frutas, comprar las frutas en su temporada ideal nos asegura más valor nutritivo y una mayor calidad y frescura. Y, además, sus precios son más bajos.
En cuanto a frutas, es época de fresas, manzanas, cerezas, peras, albaricoques, nísperos, naranjas, mandarinas y aguacates. Las verduras de temporada son casi innumerables: guisantes, alcachofas, judías verdes, espárrago verde, remolacha, pepinos, espinacas… Y un largo etcétera. Las frutas de esta temporada que más triunfa son, sin duda, las fresas. Raúl Antolín, gerente de la frutería SBo asegura que esto es así porque gustan todas las edades. Según nuestra nutricionista, Elena Maestre, además de ser muy ricas en Vitamina C, son ricas en meta-carotenos, que aportan Vitamina A, la cual nos ayuda a preparar la piel para el sol. ¡Qué mejor momento para empezar a prepararnos para la época de playa!
Y es que las frutas y verduras son perfectas si queremos realizar una dieta. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a pesar de que la fruta es poco calórica, si nos comemos cuatro de ellas, será igual que comerse en calorías un plato de paella. ¡Así que ojo! Los profesionales en nutrición recomiendan tomar 5 frutas o verduras al día, tanto si se hace dieta como si no. Además, una de ellas, por lo menos, debe ser en forma de crudo, ya que al cocinarla se pierden gran parte de sus vitaminas.
Ayer, muchos niños fueron fotografiados con las manos y la boca manchada de chocolate. Otros fueron pillados infraganti por un objetivo malicioso untando el dedo en la tarta, antes de servirla. Alguna cámara recogerá el instante en que es sorprendido con una enorme figura de chocolate y captará ese instante, el que verdaderamente importa, el que da sentido a esta celebración: la sonrisa, fruto de la ilusión, energía para la vida.
Son fechas que nos llenan de alegría, pero ¿recordamos el porqué? La Pascua se trata de la fiesta cristiana más importante, incluso más que el día de Navidad, porque es cuando se conmemora la resurrección de Cristo. Y se preguntarán… ¿Cómo podemos establecer una relación entre el famoso huevo de Pascua y esta historia cristiana? Pues bien, aunque resulta ser un poco ambiguo, se puede decir que el huevo es un símbolo de fiesta, ya que es considerado un símbolo de fertilidad y de la Resurrección. Sin embargo, para los paganos esta festividad simboliza la fecha que da el paso del invierno a la primavera.
¿Sabéis por qué el lunes de Pascua nunca cae en la misma fecha? Porque no depende del calendario solar, sino del lunar. Esto significa que este domingo coincide en el domingo después de la primera luna llena después del equinoccio, momento del año en que el sol se encuentra en el ecuador terrestre, entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
Aunque jamás os lo hayáis preguntado, os gustará saber cuándo y quién fue el que tuvo la idea de cambiar los huevos de gallina típicos de la Pascua por huevos de chocolate. Pues bien, fue en los años 70 por Lluís Santapau cuando las monas empezaron a popularizarse. No obstante, ya en el año 1961 nació el primer Concurso de Pieza Artísticas o Monas, organizado por el Gremio de Pasteleros de Barcelona. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en una excusa para que los pasteleros catalanes puedan lucir sus mejores obras de arte.
Apunto está de llegar el domingo de Pascua, en que los niños desean recibir su Mona y los padrinos se preocupan por conseguir la mejor de todas. Sabemos cómo se celebra la Pascua aquí, pero, ¿os habéis planteado cómo lo hacen en el resto del mundo? Vamos a descubrirlo… Una vez más, nos vamos a dar la vuelta al mundo en busca de las formas más curiosas de celebrar la Pascua.
Buscando, llegamos hasta Suecia. Allí, los timbres de todas las puertas del país no paran de sonar de jueves a sábado, justo antes del domingo de Pascua. ¿Quién se dedica a hacerlos sonar? Son brujas, aunque en realidad sólo sean niñas disfrazadas. Su tradición cuenta que la semana anterior a la Pascua las brujas de reúnen. En cambio los niños, la noche del sábado, buscan los huevos que sus padres han escondido rellenos de dulces y golosinas.
Con una gran zancada nos vamos hasta Rusia. En estas fechas, están muy atareados, ya que cuando llegan estas fechas tienen mucho que hacer… La tradición es pintar y ordenar toda la casa eincluso comprarse ropa nueva para toda la semana. Los niños juegan a chocas sus huevos con los de los demás y pierde al que se le rompa primero. La imaginación no tiene límites…
Si nos vamos a tierra más calurosas como Egipto, la Pascua se celebra yendo a la iglesia por la mañana y, después, reuniéndose con la familia para disfrutar del festín del día. Los niños también tienen un juego en torno a los huevos, pero el objetivo no es romperlos, sino tirarlos colina a bajo. El primero, gana.
Francia, no sólo es el país idóneo para viajar en pareja y enamorarse del romanticismo que desprenden cada uno de sus rincones, sino que su riqueza se esconde también en su gastronomía. En su Punto apuesta por ella y ha caído en sus encantos, igual que un loco enamorado cae en las redes del amor…
A parte de su refinamiento, su gusto exquisito y su presentación excelente, la cocina francesa se caracteriza, sobre todo, por su diversidad, fruto del uso de diferentes productos según la región en la que nos encontremos. Por ejemplo, en el noreste, utilizan mucho la mantequilla. En el sureste, son típicos el aceite, el foie-gras, las setas y, debido a la cercanía con Italia, también son populares las aceitunas, las finas hierbas y los tomates. Por su parte, el norte, influenciado por Bélgica, predomina el uso de la patata, la carne de cerdo y las judías.
Si es complicado definir cuáles son los productos estrella de la gastronomía francesa, los mismo sucede con su historia. El mundo culinario de este país ha ido reinventándose con el paso de los años, de los movimientos sociales, políticos y artísticos. Para relatar su historia debemos pulsar el botón de rebobinar durante un buen rato… La cocina francesa empieza a transformarse en el siglo XVII, cuando se empieza a reemplazar las especias que venían del extranjero por plantas aromáticas y productos autóctonos, como la cebolla, el ajo, los limones, las finas hierbas… La segunda transformación tiene lugar en la Edad Media, cuando reinventan las salsas, usando el vinagre, la canela, el azúcar y las pasas para conseguir que éstas no quitaran el gusto a los alimentos.
Pero no es hasta el siglo XX cuando ocurre el cambio por excelencia, el que marca lo que es hoy en día la cocina de Francia. Se trata de la nouvelle cuisine, término que denomina una nueva forma de cocinar los productos basándose en la creatividad y la imaginación, siempre respetando los sabores originales. Se redactó un decálogo que se debía seguir si uno quería hacer nouvelle cusine en el que se incluyen conceptos como la innovación, la estética, la simplicidad, el uso de los productos autóctonos y frescos, investigación…
Si quieres probarla, pero no puedes ir hasta Francia para hacerlo, puedes quedarte en Barcelona y disfrutar como si estuvieras en París. Existen restaurantes franceses que ofrecen sus mejores platos típicos. No hace faltar coger un avión. En el restaurante Au Port de la Lune puedes degustar esta cocina, con los productos estrella de Francia y los platos tradicionales de la zona.
Todos sabemos que los quesos y los vinos franceses son una delicia en su gastronomía. Tampoco hace falta coger un avión. Al petit Savoya es una tienda en el mercat de Galvany de Barcelona que ofrece los mejores quesos, foie-gras i patés artesanales de alta gama exportados directamente del país vecino. Y si pensamos en cocina francesa, uno de los platos que nos viene a la cabeza son los crepes. En la crepería Krampus de Barcelona elaboran este plato típico con una receta originaria de Bretaña.